Este temor no se parece a ninguno
Ni a los ruidos ásperos que paralizan la noche
Ni a la soledad cuando depura su frondosa tiniebla
Estar expectante a que hoy llegues o nunca, me enajena el cuerpo,
segmenta mis partes que parecen no encontrar
otras razones para ser una.
Este desaliento no se parece a ninguno.
Ni al que sentí cuando regresé con las manos vacías.
Ni a la frustración de volver sobre mis pasos
Escuchar tus palabras y que no estallen en mi pecho
es dejar que la incredulidad cubra
de ahora en mas en todo lo que invento.
Este dolor no se parece a ninguno.
Ni a la desesperación de no encontrar
mis restos posteriores al combate..
Ni a las mareas de muerte que lastimaron mis orillas otras veces.
Presentir el vacío aún cuando me dices que estas llegando
es la punzada mas brusca y tajante nunca antes recibida.
Nada .
Nada se parece a este dolor de que un dia ya no me ames..
Dile que no recuerde y dile que no respire, amor, sin respirarme.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
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