
Qué dulce impedimento me condena a observarte en silencio.
Anónimo, así me gusta no te atrevas jamás a mostrar tu presencia
(el coraje no le calza a cualquiera)
quebrarías la magia y no lo deseo.
Porque esa magia es precisamente de este cielo azul celeste
en el que me arrincono,
versos y suavidad en las palabras que no son dichas.
Por eso súbito amante escondido,
regalame la ventura de tu única estrella cotidiana
(un regalo nunca es poco)
para que yo asesina como soy
la deslice lúbrica sobre mis labios....








1 comentario:
sencillamente hermoso, me encanto..cuanta pasion por favorrrr.!!!!!!!!!!!, contagia,y remueve los pensamientos mas ocultos del lector,. un(10)..
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