Un velo de sombra,
una mirada oblicua.
La desazón de perder
lo que nunca se tuvo.
Es como lanzar el corazón
en aguas heladas,
dejar la piel expuesta ,
los músculos dolidos.
Un cansancio de amar
en soledad, sin frutos.
Sé que no se amarra la luz
en el hueco de la mano
ni se atesora un gemido,
es ilusión sin contenido.
Pero mientras más indiferentes
se vuelven tus ojos
más, te pertenecen los míos.-
Para C.C un pasado que nunca fue
Divina luna...









1 comentario:
Algunas veces se me pierden de vista los blogs, hoy, me alegro de haber pinchado.
Un abrazo
Rossana
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