
Te escribo porque así lo quiero. Porque se me da la gana. Te escribo porque se convierte en el recurso de mi soledad y mi desesperación. Te escribo porque me importa un carajo si te confundo o te conquisto. Porque no soporto el silencio y estoy cansada de oír los ruidos de mi cuerpo vacío. Te escribo porque quiero gritarte con el volumen de la tinta derramada. Gritarte para descongelar esa distancia. Te escribo porque así lo quiero. Porque se me da la gana. Te escribo para que con éstas líneas entiendas. Entiendas que en el crepúsculo de cada hora te siento más ajeno. Te escribo para saberte real y no parte de una novela o guión mal adaptado. Te escribo para desentrañar los misterios que oculta tu voz que ya no escucho. Para saber si vives o averiguar si yo muero. Te escribo para descifrar tus murallas y buscar un punto débil que me permita tirarlas. Lo hago para saber si estás llegando o estás empacando tus recuerdos para viajar a otro puerto. Te escribo para saber si entiendes o para entender que olvidas. Te escribo para callar mis voces. Para escuchar las tuyas y averiguar si me nombras. Te escribo para levantarte del camino o saber si me caigo por engañarme. Lo hago para mentirme o saber que estás delante, mientras mi mundo se quiebra desde el núcleo. Te escribo confundida desde el paraíso de cuatro paredes al que ya no vienes. Te escribo para borrar el holograma de tu presencia que sólo aparece de vez en cuando, pero frío y lejano. Te escribo para callar mis demonios y saber si eres uno de ellos o un ángel que canta desesperado. Te escribo para desnudarme y mirar mis cicatrices. Para saber si las heridas ya cerraron. Te escribo para descubrir heridas nuevas causadas por el miedo de no decir lo suficiente. Te escribo para no ser cobarde. Lo hago para no callarme y arrepentirme en unos años. Para no verte en el futuro y saberte mío sólo en sueños mientras te ahogas en el sudor de otra mujer. Te escribo para redibujar tu cuerpo entre mis labios y volver a saborearlo. Te escribo para quitarme el sabor frío de tu último beso. Te escribo para desnudarme y hacerte el amor en la imaginación, con la lentitud misma que se consume mi dia. Te escribo para saber si vale la pena. Para saber todo sin que digas nada. Lo hago por desangrar la pluma que, abandonada a su suerte, agoniza víctima de una sobredosis de olvido. Te escribo para invitarte a mi funeral o para saber si eres tu el donador de vida que me salve. Te escribo porque te extraño y no hay señales de que lo sepas. Te escribo para que no te engañes y te sepas dueño de mí. Te escribo porque vale la pena. Te escribo para no irme. Para no verte en el horizonte de los recuerdos que uno busca olvidar. Te escribo por placer. Por deseo. Te escribo sin estar segura de que leas estas líneas o que a la mitad tires el papel barato que las alberga. Te escribo porque soñaba y quiero saber si mi sueño vive o si la muerte me espera mientras duermo. Te escribo porque me niego a aceptar que nos vamos por caminos separados. Lo hago porque hoy el vacío me absorbe y no sé si tu mano me salve.Te escribo porque así lo quiero. Te escribo porque lo necesito. Te escribo porque se me da la gana defenderte a capa y espada. Te escribo porque sí, porque no necesito razones para hacerlo. Porque hoy, como otros tantos días, necesitaba decirte tantas cosas. Te escribo para que escuches hablar a las palabras. Te escribo para escucharte y no dejarte caer en tus olvidos y tus demonios que te engañan. Te escribo porque así lo quiero. Porque se me da la gana... entrada de Pasional a las








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